La medición con manómetros de aire se ha utilizado durante décadas. Es un método de prueba no destructivo que utiliza el flujo de aire y la resistencia creada entre el objeto de prueba y la sonda sensora del manómetro. La resistencia del aire, o contrapresión, varía con la distancia entre la sonda y el dispositivo de prueba. Este cambio en la contrapresión del sensor se muestra en una pantalla para determinar el análisis dimensional y la aceptación del producto.